LA MUÑECA DE KAFKA “…Vale, cuéntame ya esa historia. De acuerdo. Esa es. La historia de la muñeca… Estamos en el último año de la vida de Kafka… "Todas las tardes, Kafka sale a dar un paseo por el parque. La mayoría de las veces, Dora lo acompaña. Un día, se encuentran con una niña pequeña que está llorando a lágrima viva. Kafka le pregunta qué le ocurre y ella contesta que ha perdido su muñeca. Él se pone inmediatamente a inventar un cuento para explicarle lo que ha pasado. “Tu muñeca ha salido de viaje”, le dice., “¿Y tú, cómo lo sabes?”, le pregunta la niña. “Porque me ha escrito una carta” responde Kafka. La niña parece recelosa. “¿Tienes ahí la carta?”, preguntó ella. “No, lo siento”, dice él, “me la he dejado en casa sin darme cuenta, pero mañana te la traigo”. Es tan persuasivo, que la niña ya no sabe qué pensar. ¿Es posible que ese hombre misterioso esté diciendo la verdad? "Kafka vuelve inmediat...
¿Que hay aquí? Cualquier viento entre los árboles, gorgoteos de pájaros, un perro que ladra, el lloro de alguien, un nombre lanzado al viento. Poemas y rosas de Shiraz, de Ispahan... lamentos de refugiados, peregrinos, apátridas... cañones, cañones, cañones: insultos, odios, genocidios, Oraciones, invocaciones, preces... ¿Y Dios, dónde estás, Yahvé, Allah, dónde estás?. ¿Otra vez crucificado? ¿Dónde estás? Mais rien, sinon l'écho ne répond a ma voix.